miércoles, 2 de diciembre de 2015

PIEDRA DE ABALAR

La historia más primitiva de la villa de Muxía está ligada a la existencia de un conjunto de piedras situadas en la Punta de la Barca y al culto de tipo mágico-religioso que a éstas se practicó a lo largo de los siglos. Este conjunto originó un gran número de ritos y creaciones legendarias precristianas que perduraron en la posterior etapa de cristianización hasta nuestros días.



Sin duda, la "Pedra de Abalar" fue la que despertó una mayor curiosidad y atracción de cara a las gentes de la comarca y de fuera de ella.


A la "Pedra de Abalar" de Muxía son muchas las propiedades que se le atribuyen, desde una finalidad adivinatoria hasta considerarla como instrumento para probar la culpabilidad o inocencia de las personas.
Esta Piedra, que no dejó de balancearse durante muchos cientos de años, en diciembre del año 1978 un fuerte temporal que afectó a toda la costa gallega la desplazó de su lugar primitivo, rompiéndola en parte, siendo reparada más tarde en varias ocasiones.

La "Pedra de Abalar", que es uno de los grandes atractivos con los que cuenta la Romería de la Barca, está llena de leyendas de las que los propios vecinos nos pueden dar testimonio. Así, nos cuentan que la Piedra se balancea cuando quiere, en ocasiones se colocan muchas personas encima y no se mueve, y en otras se balancea sola. También dicen que cuando se balancea sola, predice alguna desgracia.

Con la cristianización de este lugar aparecieron muchas leyendas de tipo religioso relacionadas con esta Piedra. Existen otras piedras cerca de esta que se denominan “Pedra dos Cadrís”, Pedra do Timóny Pedra ou Furna dos Namorados”.