miércoles, 7 de octubre de 2015

Faro da Frouxeira
“La luz más joven de Galicia”



La playa de Frouxeira o de Valdoviño, una de las más grandes de Galicia, se encuentra protegida en su lado oeste por un cabo conocido como Punta de Frouxeira, cuya elevación máxima llega solo hasta los 45 m del Coto da Pena Longa. La zona se encuentra englobada en el Espacio Natural da lagoa e Areal de Valdoviño, que forma la playa, la laguna y las marismas. Hacia el lado oeste del cabo se levanta uno de los faros más modernos de Galicia, tan solo superado en juventud por el de Punta Nariga, en Malpica (1996).


Este faro de Frouxeira fue construído en 1992 y se puso en marcha en 1994. A pesar de su juventud tuvo que ser remodelado en el año 2008 donde sufrió una buena transformación. Su estilo vanguardista nos muestra los tonos azules del mar y blancos que se asemejan a la vecina capilla da Virxe do Porto que juntos nos muestran una estampa sin igual. El alcance de su luz llega a las 20 millas, mientras que la altura de la torre alcanza los 47 metros. 



Hay quién ven en su diseño una semejanza a la histórica Torre de Hércules que se situa en A Coruña. Como en muchos puntos estratégicos costeros de Galicia, existe aquí, las ruínas de una antigua instalación militar. Estas instalaciones proliferaron a principios de la década de los años 40 cuya finalidad era proteger la costa ante eventuales ataques de otros países después de la 2ª Guerra Mundial. Aquí existen los restos de las instalaciones excavadas en roca de puestos de observación, cocinas y alojamientos. La función de esta posición era la de albergar proyectores luminosos de gran alcance con el fin de complementar las baterías cercanas del Grupo de Costa B1 Campelo, que se encuentran a 3 kilómetros de aquí hacia el sureste.



Este es un sitio ideal para disfrutar del aire puro y de los impresionantes acantilados, escenario elegido por el cineasta Román Polanski en 1994 para rodar algunas escenas de su película “La muerte y la doncella” protagonizada por Sigourney Weaver y Ben Kingsley.
Casi al pie del faro encontramos unos túneles construidos en su día por el ejército y que tenían como finalidad albergar unos potentes focos que servían para iluminar posibles objetivos a los cañones ubicados en el alto del Monte de Campelo.


 Dejando el faro a nuestra derecha y las troneras militares a nuestra izquierda, avanzamos siguiendo el sendero que bordea la costa hacia la Capilla de O Porto, que divisamos al fondo sobre las rocas.