miércoles, 23 de septiembre de 2015

Pozas de Mougás y Loureza





La poza de Mougás y su cascada está situada entre el pueblo de Baiona y Santa María de Oia (Pontevedra). Es una de las pozas más grandes de Galicia, la cual, fue modificada para aumentar a su capacidad, y así poder disfrutarla como zona de baño. Es un impresionante lugar donde la madre naturaleza protege de los vientos y nos permite disfrutar de los impresionantes hidromasajes de las cataratas, resumiendo: un impresionante balneario natural en las rocas de un cañón.
A lo largo del recorrido , podremos disfrutar, de unas hermosas vistas al mar , y dos regatos que forman las pozas cuando caen del monte formando cataratas y un auténtico paraje natural privilegiado.

 


La ruta a las pozas de Mougás  dura aproximadamente unas dos horas, el recorrido es de algo más de 8 km, aunque con las paradas se alarga, porque es imposible llegar a las pozas y no quedarte allí un rato: es un lugar paradisíaco. Esta zona está en la parte oeste de la Serra da Groba, en la que los ríos Mougás y Pías van formando hemosas pozas para saltar los obstáculos que encuentran a su paso.







Las Pozas de Loureza están  situadas no concello de Oia (Pontevedra).







Loureza,una parroquia enclavada en lo profundo de la sierra de A Groba, descendiendo hacia Burgueira, encontramos uno de los rincones del río de mayor belleza por sus cascadas y pozas utilizadas en verano para el baño y esparcimiento.

Son unos parajes casi vírgenes donde uno se sorprenderá de lo que la naturaleza nos puede deparar y asombrar con sus maravillas totalmente naturales sin intervención del hombre, solo la naturaleza de años ,que fue labrando estas rocas graníticas para dar paso a estas cristalinas aguas en su largo recorrido por toda la sierra.









Son lugares que uno si quiere recorrer en su casi totalidad tendrán que llevar calzado especial para atravesar estos escarpados parajes y disfrutar de su naturaleza,  escuchando el sonido de la caída de sus aguas en sus hermosas pozas y rápidos como también el piar de sus aves, y hasta incluso se pueden apreciar en algunas pozas la parada nupcial con el craquear de las ranas.
Una auténtica riqueza natural gallega.