lunes, 20 de abril de 2015

FERVENZA DO RÍO BELELLE

Uno de los lagos de la fervenza

El Río Belelle ha sido desde siempre un motor dinamizador de la comarca por la que discurre este hermoso río. Los concellos de A Capela, Fene y Neda tienen el honor de que sus aguas fluyan por sus tierras. Nace en el Parque Natural de As Fragas do Eume, pero su curso sigue una dirección diferente al Eume, ya que se se dirige al NE, en dirección a Neda, hacia la Ría de Ferrol, donde entrega sus aguas al mar en forma de unas hermosas marismas con un gran interés faunístico y vegetal. 

Pero es en el concello de Neda en donde el Belelle adquiere una belleza extraordinaria. Para bordear el Monte Marraxón, el río se ve obligado a encajarse en un sinuoso y estrecho valle formando un espacio de gran interés natural. Además, el Belelle tiene que salvar desniveles formando pequeñas fervenzas y saltos.


Pero uno de ellos, muy cerca de Viladonelle, tiene que saltar ni más ni menos que 45 m, llegándose a comparar con los espectaculares saltos de Vilagocende y de O Río Toxa. La cascada se encuentra unos 300 m más arriba de la antigua central hidroeléctrica que abastece de energía a la ciudad de Ferrol.
Para llegar hasta la fervenza, lo más fácil es seguir la carretera AC-121 desde Neda a Viladonelle, hasta el lugar de O Roxal, donde se encuentra el Pazo de Isabel II, antigua fábrica textil de velámen para barcos que aprovechaba el agua del Belelle para mover sus ruedas hidráulicas.



Mirador de Viladonelle
Continuando por la izquierda encontraremos unas edificaciones bajas de piedra, antiguos molinos hoy restaurados y acondicionados para Talleres de Naturaleza. Siguiendo por ese mismo camino, río arriba, nos encontramos con la central hidroeléctrica, donde atravesaremos un puente de madera que llega a las compuertas de la central. Después un corto sendero nos llevará a la Fervenza del Belelle, que se puede contemplar desde tres puntos de observación, a los que se accede por diversos caminos de senderismo. La ruta desde el Pazo de Isabel II no tiene más de 2 km hasta llegar a la Fervenza.
Desde de Viladonelle existe un acceso más corto pero de menos belleza paisajista y natural.